Cambios y aciertos del COGEP, Código Orgánico General de Procesos

Cambios y aciertos del COGEP, Código Orgánico General de Procesos

abril 29, 2015
in Category: Análisis jurídico
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Cambios y aciertos del COGEP, Código Orgánico General de Procesos

La reforma normativa en materia procesal, es parte de una cadena de cambios y acontecimientos en el sistema de justicia suscitados desde hace dos décadas, la reacción ciudadana a una justicia oficial inútil, burocrática al extremo, lejana a la gente y a sus problemas, ha empujado a los involucrados cercanos al sector justicia a empeñarse por hacer verdaderos cambios que no sean nuevos engaños, y simples ofrecimientos demagógicos de las usuales campañas político electorales.

Estos cambios, en el sistema de justicia, en materia penal irrumpió la ineficiencia y la clandestinidad de los hábitos y procedimientos judiciales, a través de una fuerte exigencia de aplicación de los mandatos constitucionales, de principios que guardan relación con el debido proceso, la inmediación, concentración, contradicción, etc, con la implementación de la oralidad en la gestión de las causas, la realización de audiencias para resolver los conflictos que conocen las judicaturas, tribunales y cortes.

Sin embargo, no ha sido suficiente la creación de nuevas leyes, normas, para hacer cambiar las viejas prácticas de quienes trabajan en el sistema de justicia. Mucha capacitación a los funcionarios judiciales, un gran inversión en la infraestructura, incluso remoción de un buen número de funcionarios, ha sido suficiente para llegar hasta hoy con este nuevo procedimiento penal, que en la práctica todavía es una aproximación al sistema oral.

Vemos aún prácticas obsoletas, de los actores judiciales que distan de un procedimiento oral, con desconocimiento en el uso de las herramientas de la oralidad, con mucha confusión sobre el uso de la escritura en el sistema oral, qué realmente es prueba documental y qué no es.

En los albores de la implementación de la oralidad en el sistema penal, nacen también otras iniciativas por cambiar procedimientos y prácticas escriturarias en materias no penales, aparecen como respuesta al desaliento ciudadano, causado por décadas de desatención y displicencia de la justicia estatal, con procedimientos largos e infructuosos.

La brecha existente entre el servicio público y la desconfianza ciudadana había llegado a tal extremo que la justicia por propia mano alcanzaba auge y los niveles de credibilidad en la justicia tocaron fondo, la gente prefería asumir o aceptar la pérdida patrimonial, el daño causado, menos, pedir ayuda a la justicia, que revictimiza, incrementa el daño y desmejora sus condiciones.

El cambio paradigmático que representa disminuir el protagonismo del expediente escrito, por el sistema de audiencias, por el procedimiento expedito oral, abre reales posibilidades para hacer efectivos los derechos de las partes, con soluciones rápidas, proporcionales, imparciales y ante todo que resuelvan el conflicto y devuelvan la tranquilidad a la familia, a los vecinos, a la comunidad.

En este contexto, se presenta la propuesta del Código Orgánico General de Procesos (COGEP), como un cuerpo de normas incluyente, que codifica y reúne sistemáticamente en un solo cuerpo varias normativas y procedimientos, antes dispersos, en materias no penales, procedimiento civil, laboral, contencioso tributario, contencioso administrativo, de familia, mujer, niñez y adolescencia, de inquilinato. Esta norma, aprobada por la Asamblea Nacional, sin ser irreverente con diversas normas del vigente Código de Procedimiento Civil, las reconoce y moderniza para adaptarlas a la Constitución y garantizar la vigencia de los derechos, tiene como retos terminar con los rituales en los procedimientos judiciales, dejar de lado los pasos innecesarios, los modismos, las posturas y localismos.

El Código, con 524 artículos, tiene el desafío de regular la actividad procesal en todas las materias, con excepción de constitucional y penal que cuentan con procedimientos propios y específicos. Al igual que en materia penal el juzgador, tendrá la dirección del proceso, de las audiencias, controlará las actividades de las partes procesales sin dañar su imparcialidad y la aplicación del principio dispositivo, evitará dilaciones innecesarias en honor a la celeridad procesal, podrá interrumpir para encauzar los debates y realizar acciones correctivas para garantizar la aplicación del principio dispositivo, que promueve la actuación de las partes en la entrega de información sobre el caso y el impulso del proceso.

La nueva normativa reduce de ochenta procedimientos a cuatro, permitirá disminuir los tiempos de gestión de las causas judiciales no penales: civiles, inquilinato, laborales, etc., cuando una persona presente una demanda, deberá adjuntar al libelo las pruebas que justifiquen el inicio del proceso judicial, esto reducirá el tiempo procesal porque se abrevia el tiempo probatorio, la etapa de pruebas que actualmente ocupa quizá la mayor parte de tiempo procesal. En el procedimiento civil vigente se proponen demandas sin necesariamente respaldar con los elementos probatorios, lo que significa que una buena parte del trabajo judicial se desenvuelve sobre hechos hipotéticos carentes de evidencias, que seguramente traerá consigo sentencias y decisiones judiciales que no resuelven los conflictos, porque las causas carecen de sustento probatorio que son el sustento para que el juzgador decida acertadamente.

Uno de los avances importantes del Código es el uso del sistema oral para la gestión de las causas, esto, por lo dispuesto en el art. 168 de la Constitución, que establece “la administración de justicia, en el cumplimiento de sus deberes y en ejercicio de sus atribuciones, aplicará los siguientes principios: (…) 6. La sustanciación de los procesos en todas las materias, instancias, etapas y diligencias se llevará a cabo mediante el sistema oral de acuerdo con los principios de concentración, contradicción y dispositivo”. Es a través de la realización de las audiencias en todo los tipos de procesos (ordinario, sumario, monitorio, ejecutivo, especiales, contencioso administrativo, contencioso tributario) que se aplica la oralidad, implica el abandono de los voluminosos expedientes que concentran toda la información acumulada durante largos años y que finalmente serían la fuente de información para la decisión del juez, el abandono de un sistema escrito, de una justicia del expediente, envuelta de hábitos, ritos y formalidades en cuyas páginas oculta la desidia y la inoperancia de una justicia que rendía culto a la vanidad de una abundante burocracia inoficiosa.

El COGEP incluye un grupo abundante de normas que se refieren a las audiencias, la forma de intervenir en ellas, de manera verbal, la prohibición expresa de actuar por escrito, solo excepcionalmente podrán hacerlo las personas que no puedan hablar, que no sepan el idioma castellano; o, se expresen a través de lenguaje de señas, intervendrán por escrito o por medio de intérpretes o traductores.

Al igual que en materia penal luego de la presentación de la prueba y alegatos de cierre, el juez resuelve la causa y pronuncia verbalmente su resolución debidamente motivada en la misma audiencia.

Otro de los aspectos que se debería destacar como avance del Código, es el aporte de la oralidad al sistema de justicia, esa cierta desformalización de los procedimientos, que evita el desarrollo de ritos innecesarios, exigencia de cumplimento de requisitos que abundan en los actuales procedimientos, que los prolongan y dilatan las respuestas a las causas sometidas a la justicia, requisitos que tratan de aspectos de forma, propios de un sistema escrito y que pueden ser obviados para tener una respuesta más rápida.

Lo indicado va en concordancia con lo establecido en el art. 169 de la Constitución: “El sistema procesal es un medio para la realización de la justicia. Las normas procesales consagrarán los principios de simplificación, uniformidad, eficacia, inmediación, celeridad y economía procesal, y harán efectivas las garantías del debido proceso. No se sacrificará la justicia por la sola omisión de formalidades”.

La desformalización del proceso judicial guarda relación también con el principio de celeridad y economía procesal, el buen aprovechamiento de los recursos invertidos por el Estado en la administración de justicia, el uso adecuado del tiempo de los sujetos procesales en las audiencias. El art. 95 del Código General de Procesos establece que “la dirección de las audiencias corresponderá exclusivamente a la jueza o juez competente y en la Corte Nacional de Justicia, cortes provinciales y tribunales distritales de lo Contencioso Administrativo y fiscales, a la jueza o juez ponente”.

Dentro de sus facultades de dirección, podrá indicar a las partes los asuntos a debatir, moderar la discusión e impedir que sus alegaciones se desvíen hacia aspectos no pertinentes, ordenar la práctica e incorporación de pruebas; o, antecedentes cuando sea procedente. Así mismo, podrá limitar el tiempo del uso de la palabra de los que debieren intervenir, fijando máximos igualitarios o interrumpiendo a quien hiciere uso manifiestamente abusivo o ilegal de su tiempo. Además, ejercerá las facultades disciplinarias destinadas a mantener el orden y decoro durante la audiencia; y, en general, a garantizar su eficaz realización”.

Sin duda, muchos aciertos tiene el Código Orgánico General de Procesos, aspiramos que al momento de aplicarlo se genere una buena predisposición por parte de los actores, de tal forma que cualquier reajuste que tenga que hacerse no vulnere los aspectos de fondo que guardan relación con los cambios estructurales que la propuesta pretende sobre el viejo sistema procesal ecuatoriano.

Cristóbal Machuca Reyes

Abogado y experto en gestión de conflictos

8 comments

  1. isabel basurto
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    me gusta el tiempo ahorrado en un proceso digno y justo para q todos los ciudadanos ecuatorinos estemos encaminados hacia un solo objetivo optimizar recursos del estado y garantizar una justicia equitativa

  2. Angel
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    si en este momento estoy demandado a un tipo con un proceso de inquilinato este ´proceso no in no ingresa al nuevo cogep ?

  3. Pedro Rocafuerte
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    Excelente articulo, felicitaciones. Entiendo que los profesionales del derecho ahora si tienen que prepararse para enfrentar procesos orales con altura y conocimiento.

  4. bayro arevalo
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    yo tengo un juicio que ya acabo el 28 de marzo por cosas del apoderado no hay traductor para el chino y hasta la fecha de hoy no tenemos repuestas es en huaquillas

  5. HECTOR
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    CON EL COGEP EN VIGENCIA, QUE PASA CON EL CODIGO CIVIL Y EL CODIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL, SE SIGUE APLICANDO EL CCIVIL O Q..??

  6. william Domínguez
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    la sentencia ejecutoriada de un juicio ordinario,que fuera tramitada con el Código de Procedimiento Civil, tomando en cuenta que constituye titulo ejecutivo tanto en el 423 del CPC, como en el 371 del COGEP, su fase de ejecución debe realizarse bajo las disposiciones del anterior Código o del COGEP actual.

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