Caso emblemático: La República del Ecuador contra Sonia Nasamues

Caso emblemático: La República del Ecuador contra Sonia Nasamues

junio 27, 2016
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Caso emblemático: La República del Ecuador contra Sonia Nasamues

¿Nombres completos? Maura Sonia Nasamues Cuarán.
¿Nacionalidad? Colombiana.
¿Número de Cédula? 27.253.490.
¿Edad? 36 años.
¿Ocupación? Vendedora de dulces en Ipiales.
¿Instrucción? Primaria.
¿Domicilio? Barrio la Verbena, Ipiales-Nariño, Colombia.
¿Estado civil? Soltera.

Esos fueron los datos generales que policías y fiscales registraron en el caso de esta mujer, detenida en nuestra frontera por ‘mula’, es decir, por trasladar droga que un individuo le pidió llevar a cambio de cien dólares, sin decirle que se trataba de eso, sino de ‘una maleta’.

Lo que no anotaron ni averiguaron, por lo menos al momento de la detención, fue si esta mujer tenía una discapacidad intelectual y en qué porcentaje, si tenía hijos y cuántos, o cuál era el contexto social y humano de la caramelera, convertida en peligrosa traficante.

Luego de que el fiscal pidiera al juez que a Sonia se la someta a un examen médico-psiquiátrico, se pudo establecer que ella tiene una discapacidad intelectual, la cual  puede llegar a ser severa, aunque muchas veces no sea visible, sobre todo si la mirada que la ve, es poco sensible.

Pero, además, Sonia padece una discapacidad física notoria: le falta la mayor parte de su brazo derecho y varios dedos de su mano izquierda, que perdió de niña cuando la atacó a mordiscos un porcino.

Sin embargo, policías y fiscales que la acusaron de transportar droga en un pesado saco de yute hallado en su maleta, no se preguntaron algo que Sherlock Holmes, aún con síndrome de abstinencia y todo [el mítico personaje era cocainómano], sí lo haría ante su célebre lugarteniente y el incompetente inspector Lestrade de la policía londinense Scotland Yard:

“¿Cómo, mi querido Watson, una mujer sin un brazo y sin varios dedos en el otro, llevó hasta el autobús público una maleta que pesaba 9.545 gramos, es decir 21,04 libras, con un nada liviano saco de yute en su interior que contenía 3.208 gramos de benzoilmetilecgonina (el nombre científico de la cocaína); es decir 7,07 libras de cocaína, para ganarse unos dólares que nunca le fueron dados?”

Finalmente, en ese primer y supremo instante en que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley deciden el destino de un ser humano, nadie se preguntó si, además de su discapacidad intelectual y física, ella era cabeza de hogar, madre de tres hijos, todos de padres diferentes, o que a su cuidado también están sus dos abuelos, de 95 y 93 años de edad, y que también sostiene económicamente a su madre, en un contexto social de pobreza, marginación y ausencia de derechos.

Sonia fue encerrada en una celda y sentenciada a un año, seis meses y quince días de prisión, aunque cuatro meses después de hallarse detenida, la autoridad judicial decidió su libertad debido a la intervención de la Defensoría Pública que, bajo un enfoque de derechos y de respeto al debido proceso por sobre toda lógica jurídica punitiva antidrogas, argumentó la necesidad de que se respete la proporcionalidad de la pena, se reconozcan los inevitables efectos de su discapacidad intelectual y el que actuó bajo engaño todo el tiempo.

Pero, para llegar al día de su libertad, es necesario describir un resumen, de…

La cronología de un dolor – El bus número 13

El sábado 11 de octubre de 2014, a las 23h00, dos agentes de policía del Control Sur de Tulcán en la fronteriza provincia de Carchi, pararon un bus interprovincial de la Cooperativa ‘Velotax’ No. 13, en cuya bodega para el equipaje de los pasajeros, detectaron un saco negro de yute guardado dentro de una maleta, gracias a la  experiencia policial en los usuales operativos antidrogas en esa ruta fronteriza. Pidieron que el dueño, o dueña, del costal baje del bus y les informe.

La envidia del Inspector Lestrade

Cuando Sonia bajó revisaron su equipaje, ‘detectando un excesivo grosor en la base de la maleta’, intuitiva conclusión que envidiaría el ya aludido inspector Lestrade de la obra holmesiana de Arthur Conan Dayle. En la declaración al juez los policías añadieron que “al hacerle una perforación brotó una sustancia blanquecina con características de estupefaciente, por lo que la detuvieron no sin antes darle lectura a sus derechos constitucionales”.

La impecable lógica de ‘la fijación de evidencias’

Tras avisar a Criminalística para que sus agentes realicen la fijación de evidencias, llevaron a Sonia a la Jefatura de Antinarcóticos y, en presencia del fiscal de turno y un abogado defensor de oficio, procedieron a realizar las pruebas preliminares de la sustancia usando reactivos químicos que dieron resultado positivo: era cocaína, en un peso bruto de 9.545 gramos y un peso neto de 3.208 gramos. Vale aclarar que el peso bruto es igual al peso neto del producto más el peso del envase; en este caso, el peso de la droga más la maleta.

Pero… ‘la ropa era de hombre’

Cuando el fiscal le preguntó a Sonia por la maleta, respondió con el candor de su discapacidad intelectual que era de ella; y ya en la Jefatura Antinarcóticos, indicó que le fue encargada por un señor amigo que le ofreció ganarse una plata.

La maleta, incluida como evidencia del delito, era muy pesada y no contenía nada de Sonia, sino ropa de hombre, lo que hubiera bastado para intentar ver más allá que el práctico inspector Lestrade, o sospechar que la mujer había sido víctima de un engaño y que, quizás, le fueron ‘sembradas’ siete libras de cocaína.

“Ella no es normal…”

El domingo 12 de octubre de 2014, un día después de la detención, dos policías acudieron a la casa de Gloria Cuarán Palacios, tía de Sonia, indicándole que su sobrina fue detenida por traficar droga y que acuda a la Jefatura de Antinarcóticos para dejarle el desayuno y una cobija. Al llegar Gloria al lugar le indicaron que ya no estaba ahí y uno de los policías le dijo ‘que se lleve la ropa de la sobrina’. Cuando la tía vio que se trataba únicamente de ropa de hombre, les aclaró: “La ropa no es de mi sobrina, ni de nadie de mi familia”. Y advirtiéndoles que no la llevaría, les explicó que Sonia “no es una persona normal, es enferma, no sabe qué hace y dice”.

Una digresión… por Ella

Debido a la falta de educación e información sostenidas, en Latinoamérica aún se cree que una persona con discapacidad intelectual es “alguien anormal, enfermo o enferma que no sabe lo que hace y dice”. Más aún: se les califica con términos discriminatorios y equivocados: “retrasados, minusválidos, retardados”, e -incluso- “idiotas” o “tarados”. La Ley Orgánica de Discapacidades del Ecuador (25.09.2012) define que la persona con discapacidad es: “Toda aquella que, como consecuencia de una o más deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales, con independencia de la causa que la hubiera originado, ve restringida permanentemente su capacidad biológica, sicológica y asociativa para ejercer una o más actividades esenciales de la vida diaria…”. Finalmente, el Sistema Único de Calificación de Discapacidad en el Ecuador refiere estos tipos de discapacidades: física, visual, auditiva, del lenguaje, intelectual y psicológica.

Sonia y el COIP…

Con la eficaz frialdad del nuevo Código Orgánico Integral Penal en su mano, el fiscal de la causa tipificó el caso como acto delictivo, refiriendo el numeral 1 del Art. 220 del COIP que cita el delito y el literal c), que resume la sanción. Textualmente, el Código que Sonia ni siquiera imaginó que alguien se lo leyera, dice:

“Art. 220. Tráfico ilícito de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización.- La persona que directa o indirectamente sin autorización y requisitos previstos en la normativa correspondiente: 1. Oferte, almacene, intermedie, distribuya, compre, venda, envíe, transporte, comercialice, importe, exporte, tenga, posea o en general efectúe tráfico ilícito de sustancias estupefacientes y psicotrópicas o preparados que las contengan, en las cantidades señaladas en las escalas previstas en la normativa correspondiente, será sancionada con pena privativa de libertad de la siguiente manera: (…)  c) Alta escala, de cinco a siete años”.

‘El tremendo juez de la tremenda Corte…’

El 24 de noviembre de 2014, asumiendo la instrucción fiscal, el juez dictó auto de llamamiento a la etapa de juicio “en contra de Maura Sonia Nasamues Cuarán, en calidad de presunta autora por considerar que en su contra existen graves indicios y presunciones de responsabilidad…”

La navidad del defensor público

El navideño 24 de diciembre de 2014, se notificó al Defensor Público del Carchi, Miguel Ángel García, el siguiente ‘regalo’ legal que al defensor le habrá sentado pésimo en la nochebuena familiar: “Por cuanto en la tramitación de la presente acción penal se han observado todas las normas constitucionales y legales que rigen y garantizan el debido proceso inherente a esta clase de juicios, sin existir nulidad alguna que declarar, el proceso es válido”.

Y es que el Defensor Público Provincial asumió la defensa de Sonia ante una triple adversidad de un sistema judicial, fiscal y policial que, al tema ‘Drogas’, aborda en blanco y negro, como manda el COIP.

El terco defensor de Sonia

El defensor público reiteró siempre durante todo el proceso, la inocencia de Sonia, argumentando que se trata de un caso en que la mujer detenida es una persona con discapacidad intelectual, manipulada por gente inescrupulosa que aprovechó su condición para usarla con el fin de que traslade cocaína, desconociendo ella, en lo absoluto, el contenido de la maleta donde iba la droga y siendo su discapacidad intelectual impedimento crucial para comprender la ilicitud de su conducta.

La orfandad de la discapacidad

Sonia debió rendir su testimonio ante el fiscal y el juez; a ambos manifestó que un día llegó a su puesto de trabajo un amigo al que conocía hace un año, de nombre William, del que no sabe su apellido, pero que es de tez blanca y talla alta, quien le pidió que le lleve una maleta con ropa hasta Quito. Él cargó la maleta, pagó los pasajes de Ipiales a Tulcán y al llegar compró los pasajes para seguir el viaje a Quito. En ese momento Sonia fue detenida y ‘el señor William’ voló.

Testigos de tu risa…

El defensor público presentó varios testigos que, por separado, testimoniaron conocer a Sonia varios años y ser sus vecinos. Todos coincidieron en afirmar que es una persona muy pobre dedicada a vender dulces afuera del centro comercial ‘Estrella’ de Ipiales; que tiene  tres hijos, es madre soltera, cabeza de familia, que están a su cargo sus dos abuelos, de 95 y 93 años de edad, que ella sostiene económicamente a su madre, que le falta un brazo y varios dedos. Sobre su condición de discapacidad, refirieron que en varias oportunidades la han observado riéndose sola, que no está bien de sus cinco sentidos, que no es una persona normal y que por momentos no se siente bien, es decir que se deprime.

Génesis del drama

Gloria Elvira, su hermana, relató que a los 8 años Sonia se fue a trabajar como empleada doméstica en Quito y volvió a los 18 con una niña de 9 meses de edad, dedicándose desde entonces a vender dulces. Luego tuvo dos hijos más, siendo madre soltera como su madre y viviendo las dos juntas en precaria situación. “A veces se pone a gritar sola y a veces se va sin avisar”, concluyó.

Aura Elisa, madre de Sonia, refirió que ella hace los confites mientras su hija sale a venderlos fuera del centro comercial que no le cobra por ocupar el puesto debido a la discapacidad. Relató que Sonia perdió el brazo un día en que la dejó muy niña con sus dos hermanos  pequeños mientras iba a trabajar. Un puerco se soltó, le arrancó el brazo y se lo comió, una vecina le avisó y en el hospital le cortaron la parte afectada. “Mi hija es rara, no entiende, por ratos no está bien de la cabeza”.

Documentando su invisible biografía

El defensor público pidió que en el proceso se incluyan como pruebas a favor de Sonia muchos documentos: Certificado del Departamento de Diagnóstico y Evaluación del Centro de Rehabilitación Social de Tulcán, informando su ejemplar conducta; partida de nacimiento; tarjeta de identidad de sus hijos menores de edad: Carolina y Andrés; carnet de discapacidad; certificados de la alcaldía de Ipiales y el  Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales, SISBEN, de Colombia, acreditando su grado de pobreza y vulnerabilidad; firmas de respaldo de los vecinos y un oficio del presidente de “VELOTAX Norte”; documentos que, con la excepción del primer certificado, la partida de nacimiento y tarjeta de identidad, fueron objetados alegando que no se daba cumplimiento al ‘principio de inmediación’ (“aquel que ordena que el tribunal del juicio perciba a través de sus propios sentidos, sin intermediarios, la información que proviene de la fuente directa”, Mauricio Decap F., “El juicio oral y los principios de inmediación y contradicción”, pág.69, Revista del Instituto de la Judicatura Federal de México).

El médico confirma su discapacidad intelectual

El informe del siquiatra con 32 años de experiencia que intervino como perito, fue crucial: usó un lenguaje especial-coloquial para hacerle comprender, notando desde el inicio su dificultad para captar las ideas, la demora en entender y que era necesario determinar su capacidad de discernimiento entre lo bueno de lo malo.

La ausencia de discernimiento

Sonia, según el siquiatra, no tiene capacidad de discernimiento, por eso no tuvo la iniciativa de pedir más explicación sobre la maleta que le fue entregada. Citó que cualquier otra persona a la que ofrecen dinero sin tener que hacer prácticamente  casi nada, solo llevar una maleta, lo primero que se le viene a la mente es qué va a llevar y qué riesgos corre  con el acto que va a ejecutar y sus consecuencias.

El médico adicionó que Sonia solamente miró la posibilidad de obtener un ingreso extra para subsistir y aceptó la oferta sin pensar en absoluto lo que estaba haciendo. Su trastorno mental deficitario de tipo intelectual deriva en su disminuida capacidad de comprender la ilicitud del hecho; es decir, no entendió nunca lo que estaba sucediendo.

“Tiene la razón, doctor, pero ella va presa”

Concluida la fase probatoria, el delegado fiscal alegó que era una inconducta que violenta el COIP “por haber encontrado en delito flagrante a la procesada transportando una sustancia que luego de la experticia química dio resultado positivo para clorhidrato de cocaína”. La culpabilidad de Sonia se asentó por igual en los testimonios de los tres policías que repitieron lo que ya sabemos, razón por la que, al final de cuentas, se argumentó esta perla: ‘El testimonio de la procesada no concuerda con la realidad de los hechos, pretende eludir su responsabilidad arguyendo que la maleta le corresponde a una tercera persona, lo que legalmente no se ha justificado’.

Y para rematar, del informe médico pericial se dijo que, aunque la acusada padezca trastorno cognitivo y pueda ser sujeta a manipulaciones, dentro del proceso no justificó la existencia de la supuesta persona que la manipuló, “por lo que la Fiscalía acusa a la señora Maura Sonia Nasamues Cuarán de ser la autora del delito Art. 220 numeral 1 literal c) del COIP, solicitando se declare su culpabilidad”.

“Mientras más injusticias, señor fiscal…”

Al constatar el peligro de que Sonia fuese sentenciada omitiéndose el resultado del informe pericial médico, la discapacidad intelectual, la vulnerabilidad humana y los contextos de una víctima de la sociedad convertida en peligrosa micro-traficante, sostuvo que se iba a juzgar a una persona que padece de un trastorno cognitivo leve que, según el perito, antes se llamaba ‘retardo mental’. Y desafió la razón del poder con el poder de la razón: “Se habla que se no  identificó a la persona que engañó a mi defendida, pero esa es una labor que debía cumplir la policía”.

Argumentó que el trastorno mental es causa de inculpabilidad según los Art. 35 y 36 del COIP, pues ella no sabía la ilicitud de su conducta, por lo que pidió confirmar su inocencia. (Art. 35: “No existe responsabilidad penal en caso de trastorno mental comprobado”. Art.36: “La persona que al momento de cometer la infracción no tiene la capacidad de comprender la ilicitud de su conducta, en razón del padecimiento de un trastorno mental, no será penalmente responsable”).

“… Más fuerzas tiene mi alma, para cantar” (Violeta Parra)

Ante el vertebrado discurso del defensor, la fiscalía adujo que no se podía ser indiferente a una experticia técnica pericial. Por lo tanto, solicitaba aplicarse el mismo Art. 36 del COIP, pero su inciso segundo, que atenúa la pena por capacidad disminuida de comprender la ilicitud de su conducta. El defensor público refutó que no podía admitirse la ‘pena disminuida’ porque el peritaje médico dejó clara la inocencia de Sonia.

El fundamento invisible: La guerra antidroga

Tras considerar que se justificó ‘conforme a derecho’ la existencia de infracción y destacar los testimonios de los policías que participaron en la detención de la procesada, la autoridad judicial del caso argumentó que la defensa no pudo justificar legalmente la existencia del individuo que encargó la maleta donde camufló el estupefaciente, valoró el testimonio del perito acreditado por el Consejo de la Judicatura y, como la acusada tiene un trastorno cognitivo que la limita, consideró que le era aplicable el inciso segundo del Art. 36 del COIP, que dice: “La persona que, al momento de cometer la infracción, se encuentra disminuida en su capacidad de comprender la ilicitud de su conducta, tendrá responsabilidad penal atenuada (…)”.

Desproporcionalidad a la carta

En el impecable e implacable lenguaje jurídico, Sonia fue declarada culpable, sin que en ningún momento, en la triple discursiva judicial, fiscal y policial, se aludiera a la normatividad jurídica en materia de Discapacidad, tanto en Ecuador como en la legislación internacional. La Constitución de la República, la Ley Orgánica de Discapacidades y su Reglamento, la Convención de la ONU sobre Discapacidades y la Convención Interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación, no fueron aludidas. Pero dejemos que el mismo lenguaje judicial y su contenido punitivo, delaten ‘el surrealismo del castigo’ que Foucault desnudara tan bien en el siglo XX:

“(…) administrando justicia, en nombre del pueblo soberano del Ecuador y por autoridad de la constitución y las leyes de la república, con fundamento jurídico establecido en los Arts. 621 y siguientes  del Código Orgánico Integral Penal, declara la culpabilidad de la ciudadana Maura  Sonia Nasamues Curán, de nacionalidad colombiana (…), en calidad de autora directa del delito establecido en el Art. 220 numeral 1 literal c) del COIP, (…) imponiéndole la pena de un año seis meses quince dias de privación de libertad, debiéndose descontar el tiempo que haya permanecido detenida por esta misma causa; pena que la  cumplirá en el Centro de Rehabilitación Social de Tulcán. (…)  Se le impone la multa de 12 salarios básicos unificados del trabajador en general, que será cancelada de conformidad con la ley. (…). Hágase conocer la resolución al Director del Centro de Rehabilitación Social de Tulcán. Notifíquese.

La Defensoría Pública, esa necia…

Como era obvio, el Defensor Público Provincial apeló. Y entonces, el proceso subió a conocimiento de la Sala Única Multicompetente de la Corte Provincial de Justicia del Carchi, que se declaró -perdón por la redundancia- competente para conocer la causa. En la audiencia, el defensor en su condición de abogado patrocinador de Sonia, expresó su desacuerdo con la sentencia dictada, repitiendo los argumentos sostenidos desde octubre de 2014 y pidiendo que se revoque la sentencia dictada, para que se declare inocente a la mujer con discapacidad intelectual y física.

Una exquisita insensibilidad

El delegado fiscal se opuso citando que el aplicado Art. 36 inciso 2do., era correcto, ya que “se trata de un caso en que la procesada presenta un trastorno psicológico leve y por tanto la pena ya fue atenuada”. Y, aunque la apreciación diagnóstica también concluía que Sonia tenía trastorno depresivo mayor moderado y trastorno general de ansiedad a consecuencia de lo que estaba atravesando, se remató que la detenida estaba tranquila y agradecida con el sistema penitenciario, pues recibe comida que le gustaría compartir con sus hijos.

Es decir, que no solamente las justificaciones continuaron inmutables para legitimar la disciplina social que exige la guerra antidroga, así la acusada sea una mujer con discapacidad intelectual y sin posibilidad de discernimiento. Sino que se reincidió en el desconocimiento sociológico del contexto y la insensibilidad analítica, pues como argumento favorable al sistema punitivo se aludió que ella estaba agradecida con el sistema penitenciario ecuatoriano “porque aquí le dan comida y le gustaría compartir con sus hijos”. Si esa fuese la lógica, solo faltó sugerir el traslado de sus vástagos a la cárcel de Tulcán para que coman y comprueben la solidaridad penitenciaria de la Patria.

Sonia es declarada inocente

La Sala Única Multicompetente de la Corte Provincial de Justicia del Carchi, alegando la Constitución y el COIP argumentó que ’no se sacrificará la justicia por la sola omisión de formalidades’ y ’el juzgador, para dictar sentencia condenatoria, debe tener el convencimiento de la culpabilidad penal de la persona procesada, más allá de toda duda razonable’.

Transcribiendo principios fundacionales de los derechos humanos, aunque no la moderna legislación sobre discapacidades, sostuvo: “El beneficio de la duda es un principio derivado de la presunción de inocencia establecida en la Declaración de los Derechos del Hombre y el ciudadano aprobada el 26 de agosto de 1789, como uno de los derechos fundamentales que define los derechos personales y colectivos como universales”.

Como la felicidad nunca es completa, se citó que “(…) la confirmación de su inocencia por el beneficio de la duda no implica afirmar que la persona procesada no es autora del hecho por el cual se la procesa, sino que por la debilidad de las pruebas existentes no es posible declarar su culpabilidad”. De todas maneras, se acogió el recurso de apelación interpuesto por el terco defensor público, se revocó la sentencia previa y se ratificó la inocencia de Maura Sonia Nasamues Cuarán, ordenando su inmediata libertad. Los jueces provinciales integrantes de esta Sala cumplieron su deber.

“Lo esencial es invisible a los ojos” – Antoine de Saint Exupéry

Continúa como asignatura pendiente en el Ecuador, lo que cita el Art. 13 -‘Acceso a la Justicia’-, de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que en su numeral 2 señala: “A fin de asegurar que las personas con discapacidad tengan acceso efectivo a la justicia, los Estados Partes promoverán la capacitación adecuada de los que trabajan en la administración de justicia, incluido el personal policial y penitenciario.”

La discapacidad, el género, la nacionalidad, la llamada ‘cero tolerancia’ al micro-tráfico en Ecuador y la desproporcionalidad de la pena, son ejes transversales que, de manera invisible, atraviesan este caso.

Hay complejas dimensiones que cruzan la subterránea realidad del dramático caso judicial descrito. Y son invisibles narrativas, precisamente, porque a la hora de condenar a Sonia, no fueron puestas en evidencia, ni siquiera era necesario nombrarlas, porque son prescindibles: a) Ser un ser humano con discapacidad física y, sobre todo, intelectual; b) Ser una mujer, madre soltera, pobre y excluida toda su vida; c) Ser colombiana en la frontera que más operativos antidrogas ejecuta.

En su Informe Técnico sobre alternativas al encarcelamiento para delitos relacionados con las drogas, preparado por la Secretaría Técnica del Grupo de Trabajo sobre Alternativas al Encarcelamiento, de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas, CICAD, se reflexiona así lo que sucede en el continente que resultó el más aplicado alumno de la guerra antidroga:

“Es urgente revisar las políticas punitivas de manera que los delitos de bajo nivel o no violentos, cometidos por mujeres u hombres, no se penalicen con cárcel. Es necesaria la proporcionalidad de la pena. Los sistemas de justicia penal deben tener en cuenta atenuantes como, por ejemplo, mujeres que cuidan hijas e hijos menores de edad, personas mayores y embarazadas. A la par, es necesario implementar medidas alternativas a la prisión, que ya sabemos que son respuestas menos costosas y dañinas, y más efectivas para enfrentar los delitos de drogas”.

La espantosa duda

Si el defensor público, el psiquiatra-perito y los jueces sostuvieron que tu discapacidad intelectual te impedía la facultad del discernimiento; si tu hermana relató en el proceso que tú, siendo una niña de ocho años, saliste de Ipiales a Quito para trabajar en el empleo doméstico, y que volviste una década más tarde, de dieciocho años, con una bebé de meses entre el brazo mutilado y el brazo sin deditos, cuánta tinta en el tintero aún nos queda, para concluir un día tu historia inconclusa, Sonia. Y para absolver, tal vez, o nunca, la gran pregunta que, por tu discapacidad intelectual, no ha dejado de devorarme el pensamiento, como a tu brazo el jabalí domesticado: ¿Habría tu consentimiento a las relaciones sexuales que trajeron como resultado tres hijos al mundo; o habrás sido, quizás, abusada sexualmente?

La duda es la espantosa manera de dejarme insomne. Y no habrá brazo que pueda acunar tanto silencio.

Alexis Ponce


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49 comments

  1. Dayris Estévez
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    Este caso de Sonia nos pone a pensar y recapacitar en muchos de nosot@s y decir por amor de Dios en manos de quienes estamos de calidad humana son algun@s operadores de justicia incluidos algunos miembros de la policia,fiscales, que sin realizar todas las diligencias correspndientes como es del caso se violen Derechos Humanos y que prime la injusticia por acciones u omisiones como las relatadas en este caso,no deben quedar en la impunidad y deberían ser sancionados para que quede mas que un precedente y actos como estos no se buelvan a dar.

  2. JOSE GABRIEL RAMIREZ SAVERIO
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    Vivimos en el más bello de los holocaustos judiciales, donde los que “administran justicia” simplemente se han convertido en los traductores o portavoces de la Fiscalía, y es espantoso saber, que por más herramientas fácticas reales y meridianas que presentemos ellos (los jueces) valoran simplemente lo que a su antojado y viseral juicio cree que está bien, dejando a kilómetros botada la equidad y la cordura.

    Pero estamos aquí todas y todos nosotros los que formamos parte de esta noble institución como es la Defensoría Pública, para que paso a paso y pasos firmes, se recupere la fe y la esperanza en la justicia, en las leyes y la norma jurídica. Y mientras existan jueces que solo son los borregos de los Fiscales, estaremos nosotros para Defender los derechos humanos de todos y todas.-

  3. daysi saavedra
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    Qué vergüenza, lo importante era tener un culpable y mostrarlo al público, a los verdaderos culpables los encubren, y no pasa nada

  4. Marcelo carrera
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    El mismo COIP es el arma con la cual se debe castigar a los jueces, fiscales, policías y más por mala práctica profesional, esto quizá les haga pensar de manera mas apegada a la realidad humana existente en cada caso que juzguen.

  5. Valeria Carvajal
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    El caso de Sonia es lamentable, y podría ser uno de varios, donde la justicia no es proporcional; ¿cómo es posible que se la haya sentenciado, teniendo pruebas médicas que avalan su discapacidad intelectual, aparte de su depresión y ansiedad en ese momento? Sonia no puede discernir correctamente, es víctima de una problemática social, pero esto no fue tomado en cuenta al momento de encerrarla.
    ¿Acaso no deberían estar en primer lugar los derechos humanos?… Esta clase de privaciones de libertad solo nos deja desconfianza ante los procedimientos de justicia que vivimos actualmente. Las investigaciones en torno a la vida del acusado o acusada, deberían ser fundamentales en estos procesos para que situaciones como estas, no ocurran de nuevo.
    Finalmente, con cierto temor a la respuesta, por la cruel sociedad en la que vivimos, me pregunto de igual manera ¿fue Sonia abusada sexualmente?

  6. Maricel Orbe
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    Para Sonia la defensa de Miguel Angel García fue providencial. Bien por ella y por el Defensor Público en mención. Así como él, de gran calidad humana y profesional, necesita la justicia ecuatoriana.

  7. MARITZA VERA
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    En la presente causa penal, en donde se destaca la perseverancia y el trabajo realizado por el Defensor Público, para sostener y demostrar la inocencia de Sonia , quien a pesar de los cargos formulados por la Fiscalía , el defensor Público se mantiene firme buscando testigos, solictando documentos, peritajes y un sinnúmero de diligencias buscando que al final se haga justicia ya que Sonia había sido víctima de engaño de personas encargadas que se dedican a actividades ílicitas y como en el presente caso que es aphendida una ciudadana con incapacidad intelectual y física y por tanto no tenía la capacidad para comprender que la estaban utilizando además del desconocimiento de lo que contenía la maleta fueron las circunstancias que la llevaron a ser aprhendida. La lectura de esta sentencia y de los hecos como ocurrieron más las habilidades y destrezas del Defensor Público nos da una lección (para nunca olvidar todos-as los Defensores Públicos) de perseverancia en la lucha por la inocencia de los más débiles.

  8. VICKY MERARY MORA RENJIFO
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    A lo largo de la historia han sido muchos los casos que se han manejado sin una verdadera justicia, el caso de Sonia es uno de estos. Actualmente vivimos en una sociedad que en ocasiones violenta los Derechos Humanos, que le da más credibilidad a la policía que a la ciudadanía sin antes investigar a fondo la realidad de cualquier suceso.

    Como se menciona en este artículo Sonia sufría de discapacidad tanto física como mental, lo que no la hacía consciente de sus actos. El error policial se debe en primer lugar a la falta de investigación para saber cómo sucedieron realmente los hechos que involucran a Sonia, en segundo lugar la falta de credibilidad por parte de las autoridades ante lo dictaminado por el perito al declarar que Sonia era una mujer inestable e inconsciente de la mayoría de sus actos, pero nada de esto se tomó en cuanta antes de tomar la decisión de declarar a Sonia culpable.

    Es importante rescatar la lucha de libertad por parte del abogado defensor de Sonia, quien luchó hasta el final para que la justicia sea la que prevalezca y que se respeten los Derechos Humanos de esta ciudadana. Casos como este son los que permiten que los ciudadanos conozcan la realidad que se vive en cuanto a la justicia, y que tomen como ejemplo el caso de Sonia para que ante cualquier situación se hagan respetar principalmente los Derechos Humanos.

  9. Lissy Torres
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    Infamias de todos los días; los grandes narcotraficantes, protegidos por los poderes, mientras los contratados como “mulas”, no tienen ni siquiera defensa. Este caso, evidencia los extremos de la injusticia: cuando trafica en narco valija de cancillería, no pasa nada ni se investiga nada, ni va preso nadie. Simple !

  10. Estefanía Chacón
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    Una vez más la justicia se ciega ante las realidades que los seres humanos atravesamos, el caso de Sonia es uno de muchos, la realidad del día a día de esta mujer es triste y a la vez admirable, ante las circunstancia de la vida perdió su brazo y algunos de sus dedos, sin terminar allí está sujeta a un trastorno psicológico que no le permite discernir todo cuanto sucede a su alrededor; pero es así que la supuesta justicia vela por los intereses de cada ser humano, dejando de lado la sensibilidad ante el dolor ajeno; ante la inocencia de un ser ingenuo, las personas nos aprovechamos de su vulnerabilidad.
    Sonia fue víctima de una acusación falsa, de algo que ella no sabía que estaba pasando, pero que cruel puede llegar a ser el ser humano y su ley, esa ley que muchas veces se torna absurda ante las diversas situaciones de la vida, no entiendo, no me cabe en la cabeza como la justicia se vuelve de hierro, ante estos hechos se puede determinar la falta de seriedad y compromiso de las autoridades para con nuestros derechos, tenemos aparatos defendiendo la justicia y respaldándonos bajo un régimen llamado ley.

  11. Felicita Jimenez
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    La historia se repite cada dia, personas aùn ingenuas que creen en sus familiares y amigos que reciben “encargos” , es preocupante la operatividad que existe al momento de aprehender a una persona por parte de Agentes policales, es su obligaciòn atender sus derechos y garantìas constitucionales, en este caso Maura Sonia Nasamues Cuarán, su discapacidad era notoria, lo que ratificaròn al realizarle el exàmen médico-psiquiátrico, se pudo establecer que ella tiene una discapacidad intelectual, que podria ser hasta severa talvez no sea visible, pero lo que si era visible ante todos los operadores de justicia y Agentes aprehensores su discapacidad fìsica, que por su conveniencia la omitieron, a Sonia le falta la mayor parte de su brazo derecho y varios dedos de su mano izquierda, señalò la psiquiatra que Maura Sonia, no tienìa capacidad de discernimiento, por eso no tuvo la iniciativa de pedir más explicación sobre la maleta que le fue entregada.
    No cabe duda la indolencia de jueces y fiscales, ante la situaciòn de Maura Sonia, la realizaciòn de un proceso sin respeto a los derechos humanos, era notoria que Maura Sonia era inocente. Por suerte se ratificó la inocencia de Maura Sonia Nasamues Cuarán, ordenando su inmediata libertad.
    Hay que luchar dia a dia con mayor tenacidad por que se respeten los derechos humanos de los procesados, como Defensores es nuestro deber velar porque se de un debido proceso, se aplique una justicia mas humana y sin dilaciones.

  12. Raquel Luna
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    Considero que el caso de Sonia es uno de varios respecto al tráfico de drogas ya que se ha vuelto algo relativamente común, sin embargo este caso es especial ya que se ve la clara negligencia de los policías al detenerla pues una persona con discapacidad intelectual y sin posibilidad de discernimiento, la cual no podía ser una delincuente ni mucho menos ser alguien peligrosa, lastimosamente la justicia se maneja de esa manera ya que no va más allá de lo que ve, no realizan una investigación previa antes de arrestar a alguien, cada vez es más común como las personas se van deshumanizando, en especial los que administran la justicia y se excusan con la típica frase de “la justicia es ciega”, pero las mismas personas que profesan ese pensamiento buscan “cambios para el bien de los ciudadanos”, cuando en realidad solo velan por sus intereses.
    Sonia es una víctima de una sociedad la cual se basa en políticas que están muy lejos de ser justas, pero lastimosamente vivimos en un mundo donde no se respeta a los demás y menos si tienen alguna discapacidad.

  13. Iván Carrión
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    El “terco” Defensor demostró que los abogados no están sólo para aplicar la ley de manera academicista, sino que tienen la obligación de ponerla al servicio de los más vulnerables con el corazón en la una mano y con la doctrina en la otra mano.
    Quienes han tenido el privilegio de estudiar para ser profesionales tienen esa obligación y más aún quienes son funcionarios públicos, pues está precisamente al servicio del público y no al revés como generalmente ocurre.
    Actuaciones como ésta devuelven la esperanza de que el ser humano no está en este planeta sólo para depredarlo o para acabar con su misma especie, sino que también es capaz de poner un grano de arena para construir una sociedad más justa y equitativa.
    Muchas gracias Dr. García por ser parte de ese grupo de buenos seres humanos

  14. NICOLE ALEJANDRA PADILLA LEMOS
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    Es estremecedor evidenciar el sistema judicial deficiente del que dependemos los ciudadanos, pues nos vemos desprotegidos ante quienes detentan el poder ya que a pesar de la contundencia de las pruebas, como en el caso de Sonia, muchas veces los funcionarios cierran sus ojos y por no alargar los procesos emiten juicios sin un análisis crítico y sensible de la situación. Aunque no sea de esperar otra cosa del sistema en el que vivimos, excluyente, marginador e inequitativo; siempre es necesario dejar de ser indolentes frente a situaciones como estas y levantar la voz para que no queden en el olvido, por el contrario puedan visibilizarse ante una sociedad que piensa que negligencias como esta son minoría.
    Y es que no es una coincidencia que quien sufrió las consecuencias del sistema injusto sea una mujer de escasos recursos económicos, porque de haber sido alguien con poder otra hubiera sido la historia. Casos como este son vividos a diario por personas que con dificultad tienen para su alimentación, peor para costear un defensor jurídico.
    Por eso quienes ocupan cargos judiciales deberían considerar que con sus decisiones se modifican vidas y por ende los casos merecen profundización en la indagación de los contextos socio-económicos y culturales de los que vienen los acusados, sus condiciones de vida y las pruebas presentadas. Solo de esa forma podría decirse que se realiza un juicio integral y objetivo.

  15. PAULINA LIZETH CACHAGO MORALES
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    El caso de Sonia es uno de varios casos de injusticia que existen, no solamente en nuestros país, sino a nivel mundial, en la actualidad ya no se respetan los Derechos Humanos, se ha invisibilisado a las personas que cuentan con bajos recursos, indígenas o seres humanos con discapacidades como Sonia, las autoridades abusan del poder que se les ha otorgado, hacen de menos a personas con bajos recursos, las maltratan y esto es solamente por encubrir a los más poderosos , donde queda el derecho de libertad, de salir por las calles tranquilamente, sin el temor que alguien nos pueda atacar o tender alguna trampa para hacernos víctimas de sus negocios ilícitos, como sociedad todos deberíamos luchar por una igualdad, equidad y justicia, ya que por tener más o menos dinero no somos diferentes, si tienen alguna discapacidad porque abusar de ellos, si estas son las personas que más apoyo necesitan por parte del Estado y de toda la comunidad, ya basta de ser tan prepotentes y abusar de seres más vulnerables, luchemos por vivir en un mundo mejor, en el cual se respeten todos y cada uno de nuestros Derechos y erradicar definitivamente la injusticia.

  16. Raquel Luna
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    El caso de Sonia es muy triste, y lastimosamente tuvo que sufrir las negligencias del sistema judicial, considero que se debería implementar leyes para casos como ella, pues al tener ciertas limitaciones intelectuales y que no puede discernir bien las cosas, no es muy consciente de la situación en la que se veía envuelta, lo que pudo provocarle algún tipo de trauma. En casos como esto creo que deben existir excepciones y que se analice la situación que vive el acusado.
    Respecto a la posición de los jueces en su caso creo que la justicia que se maneja deja mucho que desear pero, es bueno saber que existen organizaciones que se encarguen de brindar su apoyo a personas que tienen este tipo de casos.

  17. Felicita Jimenez S.
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    Es una realidad que violándose todas las garantías y derechos constitucionales personas como Maura Sonia, son aprehendidas sin respetar que son personas consideradas como grupo de atención prioritaria, era visible la discapacidad de Maura Sonia, debió ser tratada como tal, ella fue sentenciada omitiéndose el resultado del informe pericial médico, que establecía que tenía una discapacidad intelectual, su condición era tan obvia, pero eso no fue valorado al momento de sentenciarla, después de apelar los Jueces de la Sala Única Multicompetente de la Corte Provincial de Justicia del Carchi ratifican su estado de inocencia, pero donde queda el tortuoso camino que Maura Sonia vivió, surgen preguntas como ¿Quién le repara esos días en la cárcel, lejos de su familia e hijos?.

  18. Liz Mestanza
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    En la actualidad como desde hace tiempos remotos e históricos, se puede decir que nunca hemos vivido en un estado completamente democrático y justo. Sin sacar a flote el feminismo o cualquier otro termino que se le han impuesto a las mujeres justicieras o simplemente a las que luchan día a día, solas, se evidencia con el caso de Sonia que somos nosotras; las mujeres mayormente victimas en la sociedad. Las maniobras que han generado muchas personas con poder o simplemente ligados a un poder de justicia han provocado el daño a cientos de personas inocentes por las cuales dicen que lucharan para cambiar su estado de vida.

    ¡No callemos más! y simplemente alcemos nuestras voces sin temor a nada y con ganas de ver un cambio en la sociedad que vivimos. Seamos fuertes como de algún modo lo fue Sonia en el caso que sufrió de injusticia y donde solo fue una victima mas de las impotentes faces de investigación de la Fiscalía.

  19. Priscila Rodríguez
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    El caso de Sonia, es el reflejo de la ineficacia de la justicia a nivel global; en primer lugar es lamentable y por otra parte sorprendente como después de la poca validez de las pruebas emitidas en contra de Sonia, más los argumentos que legitiman su inocencia ya sea sus “discapacidades” o su misma situación social y económica; haya sido tan tardío el proceso de libertad.
    Por otra parte, este caso como cientos que suceden a diario nos hacen pensar sobre situaciones trascendentales como la calidad de vida de los ciudadanos, Sonia menciona que en la cárcel de alguna manera tenía comida y añadía que quisiera compartirla con sus hijos, comprobando de esta manera como afirma el artículo “la solidaridad penitenciaria de la Patria”. Deberíamos pensar que algo estamos haciendo mal para que una persona se sienta dichosa de poder alimentarse, poniendo a costa su libertad.
    Entonces en este punto nos ponemos a pensar, ¿Dónde están los derechos de los que mucho se ha hablado? y sobre todo en este caso para una persona que por varias situaciones se muestra vulnerable.

  20. Valeria Gavilanez
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    En el caso de Sonia, se cometió un quebrantamiento de los derechos humanos que la respaldan, ya que existió negligencia por parte de las autoridades ecuatorianas, desde el inicio lo único que quería esta “justicia” es tener a una persona en la cárcel sin ni siquiera investigar si es culpable o no, solo por agilizar un caso de los que tantos tienen. Al ocurrir este tipo de acciones nosotros como ciudadanos debemos preguntarnos si las personas que están a cargo de ésta se preocupan del bienestar y de los derechos de cada persona. Juzgar es fácil y más aún en un sistema perverso, al cual no le importa quién es el acusado, por qué hizo su falta, y por qué llegó a realizarla.
    A pesar de estas adversidades, existió una luz en el caso de Sonia, un delegado fiscal, el que luchó en conjunto con las leyes que se quebrantaron durante el caso, con un psiquiatra y jueces que veían más allá de lo que la injusticia quería observar, para poder apelar a la inocencia de Sonia.

  21. Liseth Fierro
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    El caso de Sonia se torna muy lamentable, ya que a lo largo de la historia la justicia ha sido muchas veces irreverente y han cometido varias injusticias en contra de personas inocentes. Sonia fue víctima de estos casos al ser acusada injustamente por tráfico de drogas.

    Al ser confirmada su discapacidad era una persona muy vulnerable a cualquier tipo de daño que se le causara, por su inocencia varias veces comprobada los jueces debieron inmediatamente declararla inocente, pero fue al contrario, se tuvo que seguir un largo proceso que de una u otra manera afecto a su familia y más aun a Sonia.

    Para finalizar se debe generar conciencia en cuanto a injusticias que se cometen a diario en varios casos judiciales, tomar en cuenta que no solo afecta a una sola persona sino a toda una familia todo esto se resume en esta famosa frase “Sin defensa no hay justicia”.

  22. Carlos Coyago
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    Sonia fue víctima de la justicia, ya que se la acuso de tráfico de drogas debido a que inocentemente y debido a su discapacidad acepto llevar una maleta de un desconocido sin preguntar ni siquiera lo que esta llevaba dentro.
    Pero como en muchos casos la justicia nunca mira el daño que se hace a víctimas inocentes y solo se centra en poner una condena por cualquier delito sin esperar siquiera que exista una defensa de por medio, fue así que Sonia se la encarcelo, ella una persona discapacitada agradecía el estar ahí debido a que le daban de comer y con su gran inocencia que le caracterizaba decía que quería llevar esa comida para sus tres hijos.
    Se generan varias preguntas alrededor de este caso ya que después de todo el procedimiento que le hicieron a Sonia se pudo comprobar que sufría de una discapacidad mental, aun así no se la declaro de inmediato inocente de este delito sino que tuvo que pasar 4 meses detenida, afectando grandemente a su mama e hijos, pero finalmente se le otorgo la libertad algo que desde el principio debió ocurrir.

  23. Erick Serrano
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    Siempre ha habido fallas y deficiencia en el sistema jurídico de nuestro país, el caso de Sonia es muy lamentable, pero sobre todo da mucho que pensar el sobre el cómo se deben tomar medidas e investigaciones por parte de las autoridades dedicadas a castigar delitos como en el presente caso el tráfico de drogas. Es inevitable pensar que las decisiones que llevaron a esta mujer a pasar tiempo en prisión, fueron producto de una mala investigación policial y aún peor una mala administración de la justicia, sino que tuvieron que ver muchos otros factores como el hecho de que el implicada fuese una mujer, que sea colombiana, como bien sabemos nuestro país es muy intolerante cuando se habla de estos temas, como bien en el artículo se evidencia la forma despectiva con la cual se referían a Sonia en todo el proceso legal por el hecho de tener capacidades diferentes. Entonces, ¿hay verdadera justicia en nuestro país? ¿Se realizan investigaciones pertinentes antes de declarar culpables? Sin duda algo que cabe preguntarse.

  24. Cristina Collaguazo
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    Sonia es una mujer que tiene y merece los mimos derechos que todas las demás personas, lastimosamente las autoridades que deberían ser un ente de ayuda para la sociedad acusaron a esta mujer, llena de inocencia e ingenuidad, de traficar droga en la frontera Ecuador-Colombia, pues un supuesto buen vecino le pidió que llevara una maleta a Quito, ella sin saber que llevaba en su bolsa, aceptó; fue acusada por un delito que no cometió y tuvo que pasar por mucho sufrimiento, pues era el sustento de un hogar que vivía en la miseria total. Pasó aproximadamente cuatro meses encerrada, mientras testimonios y exámenes médicos buscaban demostrar su inocencia.
    Fue una mujer acusada injustamente tal ves por su forma de vestir, de hablar o por su apariencia, pero definitivamente no fue acusada por los hechos verdaderos, o porque de verdad era culpable.
    Este es uno de los tantos casos de injusticia del mundo, un mundo lleno de ignorancia, que al ver a una mujer u hombre sin brazos, sin piernas, de nacionalidad negra o diferente a lo que es de su agrado, los excluyen sin razón alguna.
    Este caso nos hace pensar en ¿Qué se puede hacer para cambiar a este mundo? Mundo que incrimina y les quita todo a quienes menos tienen y defiende a políticos ricos que hacen farándula de su “ayuda”.

  25. Carlos Alberto Molina Satizabal
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    Este caso de Sonia es muy lamentable, y De hecho es uno de los varios casos en donde la justicia no es proporcional ni justa y solo se conforman con señalar con el dedo buscando un nombramiento a un caso que sin ser analizado es penado ¿cómo es posible que se la haya sentenciado, teniendo pruebas médicas que avalan su discapacidad intelectual, aparte de su depresión y ansiedad en ese momento? Sonia no puede diferenciar las cosas de manera correcta lo cual le hace víctima de una problemática social, pero esto no fue tomado en cuenta al momento de encerrarla sino que lo hicieron por el simple hecho de encontrar dentro de la maleta droga que no era de ella sino que eso asumió al policía
    ¿en qué lugar están los derechos humanos? Podemos darnos cuenta que es una de las clases de privaciones de libertad y que nos decepciona en parte de los procedimientos de justicia en la que vivimos. Las investigaciones deberían ser más profundas y verídicas, no pueden encerrar a una persona sin conocer cómo se presentaron las cosas y mucho menos sin saber la vida que tiene el acusado
    Es triste pero cierto ahora la sociedad en la que vivimos defiende por decirlo así a la policial sin saber que muchas veces ellos también cometen errores muy graves como estos y estoy seguro que así como este caso hay muchos casos que deberían ser indagados a profundidad y evitar perjudicar a las demás personas.

  26. Wendy Lobato
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    Resulta increíble pensar como a nivel judicial nuestro país continúa reproduciendo una justicia tan inequitativa y precaria a la hora de dictar sentencias. Pero más increíble aún resulta el imaginar cómo logran disfrazar lo injusto y lograr hacer que parezca justo.
    La principal interrogante de muchas que se me vienen a la cabeza es ¿cómo habiendo pruebas necesarias para probar la inocencia de Sonia las autoridades necias continuaban condenándola?, y en un intento posiblemente equivoco por responder mi pregunta deduzco que: la falta de ética y profesionalismo por parte de las autoridades junto con la falta de credibilidad son los causantes de las injusticias que a diario se viven en el país.

  27. Michel Vera
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    Lastimosamente el caso de Sonia es un acto de injusticia ya que ella posee una capacidad mental y física, pero lastimosamente la actitud de las autoridades competentes hicieron que se proceda de mal manera por lo que Sonia estuvo 4 meses en la cárcel y después de una audiencia, la cual que por medio de la solicitud de los documentos necesarios dio la sentencia del caso.
    Esta situación afecto tanto a la misma Sonia como a su familia e hijos, cosa que es indignante ya que la persona que le dio la droga sin su consentimiento abuso de una pobre señora la cual solo quería ganar un dinero extra para su hogar. Sin saber qué es lo que Sonia sintió o comprendió de la situación que vivió y capaz no la pueda superar.
    Lastimosamente en este mundo existe gente con buenas y malas intenciones, las cuales abusan de la ingenuidad o discapacidades de las personas por eso a mi manera de ver las personas que poseen estas discapacidades no deben ayudar a extraños porque después acaban como Sonia pagando una condena que no le correspondía.

  28. Azucena Moreno Montero
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    Sonia padeció uno de muchos casos de injusticia, que personas especialmente de bajos recursos, vivencian a diario. Lo cual es contradictorio en un mundo que aparentemente busca fortalecer sistemas, como por ejemplo el Sistema Judicial, para el respeto de los Derechos Humanos, derechos que en casos como éste, se ven violentados a través de autoridades que por negligencia y abuso de poder, carencia de conocimientos y de sentimientos irónicamente promueven “justicia”.
    Detrás de todo esto, podemos evidenciar que hay grandes problemas de fondo, uno de los principales es la falta de humanidad con la que se manejan muchos funcionarios públicos con excepciones como el Defensor Público, cuya labor es loable, dado que fue el único que en realidad estaba defendiendo los derechos de Sonia, la falta de atención a los derechos de personas con capacidades especiales (no personas anormales como erróneamente a veces las denominan), la indiferencia ante los problemas de la vida de la mujer, la pobreza, entre otros, que desembocan en una sociedad de injusticia.

    Es deber de todos trabajar por el respeto de los derechos que merecemos y necesitamos para que situaciones lamentables como ésta, no se repitan, para dejar de mutilar a personas que ya han sido mutiladas por la vida en diferentes ámbitos y para que algún día podamos afirmar con palabras y acciones, que en verdad vivimos en un mundo de seres HUMANOS.

  29. JOSSELINE SOLANGE GUERRERO GARZON
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    Como el caso de Sonia se han presenciado muchos convirtiéndose de esta forma en un tema muy tratado en la actualidad, es lamentable pensar que aun con los cambios estructurales dentro de la sociedad y los avances en la justicia se sigan evidenciando casos como estos, donde no se toma en cuenta del todo los derechos humanos, como fue el caso de Sonia y pese al haberse sostenido la información en todo momento de la discapacidad tanto física como intelectual y más importante aun el no poder discernir correctamente, no se vea reflejado en el veredicto.
    Además es respectivo considerar ante qué tipo de justicia estamos presentes, aunque es importante admirar la perseverancia del servidor público que asumió su trabajo con compromiso, demostrando que aun hay humanidad en cada uno de nosotros.
    Quizá este caso al igual que muchos solo prevalezca en la memoria de algunos, pero en definitiva marque un cambio no solo en la justicia y sus normas también en los valores y principios que poseemos todos.

  30. Fernanda Lema
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    Considero que el caso de Sonia es uno de los muchos casos de injusticia que existen tanto a nivel nacional como internacional, en este caso podemos apreciar la negligencia de las autoridades y la falta de cumplimiento de los Derechos Humanos, pues Sonia era una persona con discapacidad física y psicológica, y no le era posible discernir lo bueno de lo malo y por este motivo fue víctima de personas a quienes no les importaba las condiciones humanas y sociales que vive cada persona, pues Sonia era una persona de bajos recursos, estaba a cargo de sus hijos y también de sus padres y tenía que conseguir dinero para poder sustentar a su familia, además, desde un principio las autoridades debieron poner las cartas sobre la mesa y realizar todas las investigaciones respectivas y tomar en cuenta los derechos que amparan a las personas con discapacidad.

  31. Jessica Panchi
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    Es lamentable leer el caso de Sonia y pensar que uno de los tantos que suceden en cualquier lugar y más aún en un país donde el tráfico de droga, las muertes y violencia son a diario. A pesar que se han dado leyes que quieran contrarrestar esta problemática los traficantes siempre conseguirán formas de salirse con la suya y una de ellas fue Sonia, ella a pesar de su discapacidad intelectual pensó en ganarse unos cuantos dólares para poder mantener a su familia y es el caso de varios que han caído por la gran necesidad y el poco interés que se les da. La discapacidad intelectual que Sonia tiene y lo difícil de su vida al tener que ser cabeza de hogar de sus hijos y abuelos son motivos necesarios para que ella a pesar de todo haya aceptado ya que como se mencionaba no podría diferenciar lo que está bien o mal.
    Sonia fue condenada a pagar por un delito que lo hiso sin saber qué consecuencias le traería a pesar que hubo quienes apelaron por su libertad hubieron quienes prefirieron sentenciarla manifestando lo veras, efectivas y radicales de sus leyes pero en realidad donde queda esa justica si los verdaderos culpables siguen libres, si no se ahondo en las investigaciones y se culpó a la más indefensa e inocente mujer. A pesar que Sonia tras largas noche en la cárcel y tras manifestar que le daban comida que le gustaría compartir con sus hijos eso muestra la gran necesidad que padecen ya no sería solo la deficiencia intelectual sino toda un problemática social, política y económica que conlleva a que más casos como estos se den.
    A pesar que las leyes se hacen para tomar medidas y penalizar el transporte ilícito de estupefacientes se debe ahondar más en los casos y analizar los contextos de las personas que interviene en este tipo de situaciones el tener en cuenta sus derechos .Y para que no se den más casos como estos se debe considerar como una problemática, ya sea que las personas tengan o no una deficiencia intelectual y accedan a transportar droga, es la necesidad el ver a sus familias e hijos sumirse en la pobreza y que las leyes y artículos solo penalicen este delito pero que no los ayuden a mejorar sus calidades de vida.

  32. Josselyn Nicole Díaz
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    Sonia Nasamues Cuarán fue víctima de engaño, conspiración y violación de sus derechos humanos, este es uno de los casos en donde policías y fiscales no aplican ni cumplen las respectivas normativas y juzgan por su propia mano sin antes conocer e investigar profundamente el hecho y las circunstancias en las cuales está inmersa Sonia. ¿Es necesario que pasen varios meses para que se hagan valer los derechos de un ser humano?
    Sonia trabajaba cada día para tener ingresos económicos y al estar tanto tiempo encerrada en la cárcel tuvo una gran pérdida ya que solo ella es la que vela por toda su familia. Afortunadamente, aún hay personas como el Defensor Público Provincial que se hizo cargo del caso, para hacer justicia y develar la deshumanización que coexiste por parte de cuerpo policial y judicial. Al final el caso no quedó impune, pero no por ello debemos dejar que se continúe vulnerando nuestros derechos.

  33. Paúl Fernandez
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    La justicia dentro de los estados demócratas, se podría decir que hay pero solo para algunos; una evidente falta de tolerancia y de respeto se vio en el caso de Sonia, que fue juzgada a pesar de las pocas pruebas validas emitidas en la misma, es el reflejo de una sociedad muy inequitativa donde la justicia al parecer se ausenta para los grupos vulnerables y marginados de la sociedad, en el Ecuador y en el mundo, aún no se puede afirmar que haya justicia, siempre estará el dinero y su sistema capitalista detrás como la sombra que atormenta a los menos favorecidos, por todas estas cuestiones existe en el Ecuador una gran cantidad de injusticias en la impunidad.

  34. Cristhian Santacruz González
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    Una vez más se puede constatar la negligencia de una justicia sumida en la ceguera absoluta, que envuelve un sistema inequitativo, la misma que lo primero que hace es buscar la culpa antes de indagar en los hechos sociales que pueden existir dentro de cualquier caso, he ahí una vez más la importancia de la comunicación entre las personas, solo el dialogo puede ser ese mediador para evitar más injusticias como estas, no podemos quedarnos callados frente a los casos como el de Sonia, debemos ser esos precursores que la sociedad necesita, me llena de tristeza saber que hay tanta gente que habla y habla y que saben la teoría al revés y al derecho, pero que les falta práctica, les falta plasmar con hechos lo que sale de sus bocas, así mismo, la falta de capacidad de las personas para ayudar a otras, escudándose en sus creencias para evidenciar su individualismo, nos ruborizamos por casos como estos que de seguro sedan a diario en el mundo y pueden existir peores aun, y que hacemos, solo los analizamos, los estudiamos de lejos, así nos tiene el sistema y no hacemos nada, es hora de dar ese paso y luchar contra el sistema, está en nosotros vencer nuestros miedos y ser partícipes de un cambio, solo así podremos lograr que casos como estos se sigan dando, iniciando por nosotros mismos para poder ayudar a los demás.

  35. Joselyn Michelle Rodriguez Velasco
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    El caso de Sonia es muy lamentable ya que aprovechándose de su humildad e incredulidad la hicieron víctima del narcotráfico, esto no puede seguir así, y lastimosamente aún existen personas que sacan provecho de otras. Se lo puede calificar como un acto inmoral e injusto hacia personas inocentes que lo único que hicieron es proceder de manera solidaria ante situaciones como estás. Lo más justo es que nosotros actuemos y reaccionemos ante éstos problemas y no hagamos como si nada pasara, no debemos callar las injusticias que se ha ido presenciando a lo largo del tiempo y asimismo en la actualidad. Como seres humanos debemos darnos un mutuo apoyo ante situaciones atroces como el caso de Sonia.

  36. MAYRA TATIANA GARCIA OBACO
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    Desde el año 2007 la comunicación ha tomado un rumbo distinto donde se conoce y reconoce que existen nuevas realidades y necesidades que son objeto y sujeto de trabajo, es decir que no solo se recupera el desarrollo humano sino que también se intenta trabajar por el entorno o naturaleza. Actualmente la comunicación va inclinada hacia el desarrollo humano, ya que se lo considera al individuo como protagonista de su desarrollo.
    A partir de este análisis podemos darnos cuenta como mucha de las veces la negligencia por parte de las autoridades es un factor que limita este desarrollo, pues la falta de información e incluso la falta de interés son factores que casos como este, no tengan explicación.
    El desarrollo humano implica promover una institucionalidad democrática en la que los derechos humanos sean ejes rectores y se pueda abogar por una perspectiva participativa donde todos puedan elegir bajo el contexto de la globalización. No hay que dejar de lado que si pretendemos que el camino de la comunicación hacia el desarrollo humano continúe, no hay que dejar de lado la equidad, participación, seguridad, gobernabilidad y sustentabilidad de cada uno de los elementos e individuos que conforman una sociedad.
    Sin duda alguna el individuo es objeto y sujeto del proceso de desarrollo, y a través del pleno ejercicio de derechos como medio fundamental se puede lograr el bienestar de cada uno de los integrantes de la sociedad.

  37. Karla Salome Jacome Ortiz
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    Es imprescindible saber que la justicia no es la base primordial para hacer uso de la verdad, sin embargo en el caso de Sonia es fatal, porque a pesar de las pruebas que coprobaban su total inocencia las autoridades pertinentes hicieron uso de ellas para arrestarla sin condolencia alguna. A su vez considero que los derechos humanos se han desvalorizado poco a poco conforme las personas hacen uso de ellos por interès propio o bien comùn.
    La justicia debe estar siempre en hincapié jamás dar el brazo a torcer, y más aún si se tiene de lado la inocencia, luchar por lo justo es el principal fundamento para lograr formar un mundo de libertad; en la que todos gocemos de nuestros propios derechos como ciudadanos.

  38. Jhoselyn Granda
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    El caso de Sonia claramente se ve que ella es una victima del engaño y de acusaciones falsas ya que ella no estaba consiente de lo que estaba haciendo ni de lo que estaba pasando pero lo mas triste es que una persona viéndola en el estado que esta le haga este daño. Pero lo que mas impacta es la justicia , las actitudes que toman sobre ella. Como pueden volverse tan fríos y sin corazón de pensar que ella puede ser culpable del hecho de trasportar droga.
    Este no es el primer caso que se ve , es uno de muchos que suceden en el mundo. Sonia tiene trastorno psicológico que no le permite entender todo lo que sucede a su alrededor cuando era pequeña perdió su brazo y algunos de sus dedos. Sin embargo es así que mirándola tan vulnerable el ser humano ante su inocencia y su ingenuidad se aprovecha de ella.

  39. Christian Elizalde
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    Como ya es costumbre la ineptitud de muchos de los elementos del estado en este caso la policía nacional sufre problemas de comunicación con la condenada, es decir el régimen está hecho de tal manera que la ley se encuentra primero sobre toda clase de humanidad, por lo que el arrestar a una persona con capacidades especiales no resulta algo poco creíble y es que en el afán de dejar a nuestro país sin este supuesto mal, muchos inocentes pierden su libertad, muchas veces por necesidad, pero claro el sentir de la gente es irrelevante y todo aquello que afecte de una u otra forma a la composición social debe ser recluido, torturado o alejado como determinaría la justicia, y es entonces que cabe preguntarse ¿Qué es justicia? ¿Sobre que base se asientan esta y qué determina su efectividad? Porque queda claro que en este caso en particular no existe.

  40. Dagmar Alexandra Pumisacho Benavides
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    Es lamentable evidenciar la deficiencia del poder judicial para garantizar a los ciudadanos los debidos procesos antes de dictaminar una sentencia, siendo el caso de Sonia una muestra más de ello, pues las pruebas que se encontraban sobre ella no eran suficientes y nunca se realizó una investigación ardua apara encontrar a principal actor de los hechos, para de esta manera poder acusar o no a Sonia de traficante de drogas y posteriormente emitir una sentencia. Esta es la primera instancia en que se comienzan a ver vulnerados sus derechos de tal manera que se violenta las garantías penales del COIP.
    Otra instancia de la vulneración de sus derechos se plasma en el informe médico pericial el cual se rectifica la discapacidad física y mental que padece Sonia, siendo esta última la que impida su capacidad de discernir las cosas que lleva acabo y por lo tanto como lo establece el COIP es sus Art. 35 y 36 (Art. 35: “No existe responsabilidad penal en caso de trastorno mental comprobado”. Art.36: “La persona que al momento de cometer la infracción no tiene la capacidad de comprender la ilicitud de su conducta, en razón del padecimiento de un trastorno mental, no será penalmente responsable”). Por lo cual todo cargo sobre Sonia debía ser archivado.

    finalmente podemos darnos cuenta como sigue existiendo falencia dentro del poder judicial que incluso pasa sobre encima de los derechos humanos, por ello el caso de Sonia debe ser tomado encuneta para que no se vuelvan a presentar este tipo de ineficaica dentro dentro de un proceso legal el cual debe ser objetivo y crítico.

  41. Gisselle Ledesma
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    Lo que le sucedió a Sonia es muy injusto ya que existen muchos individuos nefastos que se aprovechan y abusan de la inocencia de personas que tienen alguna discapacidad para realizar actos ilícitos, en este caso Sonia no tenía ni idea de lo que llevaba, por otro lado, me parece mal que las autoridades no hayan tomado en cuenta el estado de Sonia, a pesar que se comprobó medicamente que ella si tenía una discapacidad. Este es un caso más en donde se puede evidenciar la falta de una justicia efectiva y verdadera, que aún se atenta contra los Derechos Humanos, además el Estado debería apoyar a las personas como Sonia que son más vulnerables para así brindarles protección y seguridad.

  42. Anita Montalvo
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    El caso de Sonia nos lleva a la reflexión, puesto que, muchas personas son engañadas de esta manera, obligándolas a pagar por un delito del cual no fueron responsables, estos casos son más comunes de lo que nosotros pensamos, por parte de gente que no tiene escrúpulos, intentándose aprovechar descaradamente. Sonia es una mujer que corrió con suerte de contar con una buena defensa, pues como lo dice el vídeo, sin defensa no hay justicia. Ya que luego después de los argumentos y con las pruebas contundentes, logró salir en libertad, después de cuatro meses en reclusión.
    Muchas personas se aprovechan de otras, en especial de mujeres con escasos recursos, y en este caso con discapacidad física y mental, debemos ponernos a pensar en cómo la injusticia afecta a diario a muchas y muchos de los ecuatorianos, por diversas razones. No obstante tenemos que buscar soluciones, no callarnos y abrirnos hacia un cambio que ayude a la sociedad, y a las mujeres en especial que son y han sido víctimas de estas injusticias, buscar un desarrollo con apertura al cambio y ayudar a las personas que se encuentran vulnerables.

  43. Carlos Molina
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    Este caso de Sonia es muy lamentable, y De hecho es uno de los varios casos en donde la justicia no es proporcional ni justa y solo se conforman con señalar con el dedo buscando un nombramiento a un caso que sin ser analizado es penado ¿cómo es posible que se la haya sentenciado, teniendo pruebas médicas que avalan su discapacidad intelectual, aparte de su depresión y ansiedad en ese momento? Sonia no puede diferenciar las cosas de manera correcta lo cual le hace víctima de una problemática social, pero esto no fue tomado en cuenta al momento de encerrarla sino que lo hicieron por el simple hecho de encontrar dentro de la maleta droga que no era de ella sino que eso asumió al policía
    ¿en qué lugar están los derechos humanos? Podemos darnos cuenta que es una de las clases de privaciones de libertad y que nos decepciona en parte de los procedimientos de justicia en la que vivimos. Las investigaciones deberían ser más profundas y verídicas, no pueden encerrar a una persona sin conocer cómo se presentaron las cosas y mucho menos sin saber la vida que tiene el acusado
    Es triste pero cierto ahora la sociedad en la que vivimos defiende por decirlo así a la policial sin saber que muchas veces ellos también cometen errores muy graves como estos y estoy seguro que así como este caso hay muchos casos que deberían ser indagados a profundidad y evitar perjudicar a las demás personas.

  44. Juan Alejandro Espinosa Orozco
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    El caso de Sonia es uno más de tantos los cuales hacen visible que se vive en una sociedad donde la verdadera justicia no existe, donde se nos ha vendido un sistema judicial obsoleto como la solución a problemas tan complejos como el narcotráfico, un sistema judicial y sus instituciones represoras como lo son la policía nacional y el ejército, que se encargan de encubrir, proteger y solapar a los que poseen el poder económico mientras reprimen, oprimen y atacan al pueblo, a la clase media, a la clase pobre, a los que no tenemos ni voz ni voto ante los poderosos de esta sociedad, peor aún en el caso de Sonia vemos como ni siquiera el hecho de tener que vivir con un brazo menos, y tener dificultades debido a su condición mental sirven para poder tener justicia.
    Sonia es víctima de un sistema y de una falsa lucha contra el tráfico de drogas, una supuesta lucha que se encarga de atacar a los que menos provecho le sacan al negocio, que ataca a quienes transportan la droga como una decisión desesperada para así lograr ganar un par de dólares, mientras los grandes narcotraficantes se encuentran gozando de los beneficios de un negocio tan rentable que es en realidad la expresión máxima de cómo funciona el capitalismo, negocio ligado en muchos casos con los que manejan el estado y a sus múltiples instituciones, un sistema tan falso que ni siquiera fue capaz de entender la condición de Sonia antes de meterla presa, un sistema tan ilógico que es capaz de dejar sin madre a tres niños y sin cuidado a dos abuelos por el simple hecho de ser una mujer pobre, una mujer sin poder económico suficiente para comprar a los jueces, una mujer que lo único que tenía era la inocencia de un niño y un par de caramelos.
    Un sistema tan asqueroso que jamás se preocuparía de indagar porqué una mujer en ese estado tiene tres hijos sin un padre siquiera reconocido, pero es capaz de juzgarla por transportar una sustancia que es vendida por más del doble del dinero que una caramelera puede llegar a ganar en más de un año.
    Este como muchos casos más nos hace preguntarnos que al fin y al cabo que tan necesario es tener un sistema judicial ya la policía nacional, si al final los únicos que pagan son los que no tienen poder, Sonia tuvo que pagar por los operativos sin sentido que se inventa la policía para crear una imagen de eficacia y justificar su existencia como institución, con métodos inútiles que protegen al narcotráfico. Caso en el que se nota como los derechos humanos solo existen y son respetados solo en caso de tener poder económico, que ni siquiera una discapacidad es suficiente para tener una condición de vida aceptable, y que no es algo que pasa solo en el Ecuador sino que son solo un poco más de las estrategias las cuales utiliza un sistema capitalista, patriarcal, etnocentrista y antropocéntrico para legitimar las relaciones de poder que este mismo crea para mantenerse en pie.

  45. Ariana Lopez
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    La historia de Sonia es muy triste, nos permite reflexionar cuantos más casos abra similares a este en que la víctima es culpable. Por su condición muchos han abusado de ella incluso el estado, todos atentando contra sus derechos como ser humano, madre y mujer. Ante su situación se debió hacer una previa investigación y obteniendo conclusiones apelar por un tratamiento a mejora de su condición como ser humano que lo merece y debe obtenerlo, es decir, ayuda de parte del Estado y no atentar a sus derechos, incluso a los de sus hijos y familia. Ya que el daño no es solo para ella sino también para su familia. Ante los daños ya realizados para ella y su familia, ¿quien los repara?

  46. Patricia Benalcazar Villarreal
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    Casos como el de Sonia, son los que actualmente generan decepción de la justicia, aún los supuestos defensores estan inhabilitados (porque no tienen suficiente paga) para defender las causas realmente justas. Y los derechos humanos de los cuales en nuestro país como en Colombia se mencionan en casos de “menos importancia” es decir por no tener “poder ni dinero” se dejan en el olvido y en la injusticia.

    Los pueblos se pueden levantar y lo hacemos pero necesitamos que mas voces nos escuchen, por eso este tipo de lugares de información son tan importantes para levantar un grito de justicia a nuestra corrupta sociedad.

  47. Jose Roberto Ortiz Barrera
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    El sistema en el que vivimos es aplastante con cada uno de nosotros nos maneja a su interés y si nos queremos salir de el nos cae todo el peso de la supuesta Ley, como es denominada popularmente la Ley es ciega y siempre esta a favor de quien la compra en este caso para hacer de Sonia una luchadora de las que no sabemos porque el grandioso mecanismo político la ha invisibilizado como muchos casos más, es entonces que los derechos proclamados por las personas que carecen de ellos se quedan ahi simplemente..
    terminaré diciendo que los derechos no se piden se va por ellos..!!

  48. Jessica Panchi
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    Es lamentable leer el caso de Sonia y pensar que uno de los tantos que suceden en cualquier lugar y más aún en un país donde el tráfico de droga, las muertes y violencia son a diario. A pesar que se han dado leyes que quieran contrarrestar esta problemática los traficantes siempre conseguirán formas de salirse con la suya y una de ellas fue Sonia, ella a pesar de su discapacidad intelectual pensó en ganarse unos cuantos dólares para poder mantener a su familia y es el caso de varios que han caído por la gran necesidad y el poco interés que se les da. La discapacidad intelectual que Sonia tiene y lo difícil de su vida al tener que ser cabeza de hogar de sus hijos y abuelos son motivos necesarios para que ella a pesar de todo haya aceptado ya que como se mencionaba no podría diferenciar lo que está bien o mal.
    A pesar que las leyes se hacen para tomar medidas y penalizar el transporte ilícito de estupefacientes se debe ahondar más en los casos y analizar los contextos de las personas que interviene en este tipo de situaciones el tener en cuenta sus derechos .Y para que no se den más casos como estos se debe considerar como una problemática, ya sea que las personas tengan o no una deficiencia intelectual y accedan a transportar droga, es la necesidad el ver a sus familias e hijos sumirse en la pobreza

  49. andres
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    Me parece un artículo muy interesante sobre todo porque nos muestra la realidad de muchas mujeres que intentan surgir o ganarse la vida de una forma inhumana además y de todos los peligros y abusos a las que son sometidas día a día. Por otra parte el abuso de poder contra las personas es otra problemática que se vive a diario sin embargo es increíble pensar que traten tan mal a un persona sabiendo que su deber es velar por la paz y la seguridad de los ciudadanos. Con historias como estas el pensamiento de las autoridades debe cambiar y erradicar totalmente este abuso de poder y garantizar el derecho de todo ser vivo.

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