En Ecuador vivimos más de 6 millones de niñas, niños y adolescentes, es decir, 35 de cada 100 personas, en el país, tenemos menos de 18 años. Representamos una gran diversidad étnica y cultural.

Las niñas y niños tenemos derechos que nadie nos puede quitar. Los derechos son obligaciones que tienen que cumplir las personas adultas para que podamos vivir bien, ahora y en el futuro.

Tenemos muchos derechos reconocidos en las leyes, sobre todo, en la Constitución y en el Código Orgánico de la Niñez y Adolescencia, como el derecho…

…a la salud;
…a la educación;
…a una familia;
…a jugar y hacer deporte;
…a la vida saludable;
…a un nombre y apellido para que nos llamen por ellos;
…a tener un lugar adecuado para hacer los deberes de la escuela;
…a la igualdad, porque todos somos iguales y tenemos los mismos derechos;
…a tener una identidad que nos hace únicos y especiales y para que nos reconozcan como parte de una comunidad;
…a tener un papá, una mamá, hermanos y hermanas para compartir momentos agradables y amistosos;
…al amor, que es muy importante porque lo podemos compartir con nuestras familias y amigos;
…a la libertad, porque somos libres de estudiar, de expresar lo que sentimos y lo que queremos y porque podemos recorrer el mundo y conocerlo.

Nos reunimos Omar, Karla, Sebastián, Martina, Camila, Mathías, Sofía y Rosalía a conversar sobre nuestros derechos y cómo las personas adultas pueden garantizarlos. Estamos preocupados por las situaciones de desigualdad, injusticia y discriminación que afectan a la niñez en el Ecuador, como

…la pobreza;
…el trabajo infantil y la mendicidad, que nos pone en peligro y no nos deja estudiar;
…la violencia y el maltrato que afecta nuestra salud física, mental y emocional;
…la mala alimentación y el hambre que nos puede llevar a la desnutrición;
…las enfermedades, sobre todo, cuando no nos llevan al médico, no nos dan medicinas o no nos ponen las vacunas;
…la desigualdad y el trato de manera diferente, por ejemplo, decirle alguien que es de otro país que regrese al suyo es una injusticia… discriminar por el color de piel o por la forma de vestir también.

Algunos niños se los toma como esclavos y otras niñas no estudian, porque se quedan en casa cuidando a sus hermanos.

Frente a estos problemas tenemos algunas propuestas de lo que podrían hacer las personas adultas para protegernos, por ejemplo…

…apoyarnos cuando tenemos una idea o un sueño;
…llevarnos a la escuela y acompañarnos en los aprendizajes;
…apoyarnos para que participemos y se escuche nuestra voz;
…darnos ánimo y motivarnos para que se fortalezca nuestra autoestima;
…tratarnos con amor y que nunca nos falte cariño;
…los adultos deben conocer y respetar los derechos de las niñas y niños;
…protegernos frente a los peligros y la violencia en la calle, en las redes sociales y, a veces, en nuestras casas;
…ofrecernos una vivienda con nuestra propia habitación y juguetes.

Nos gusta tener una familia, estar juntos y que nos traten con amor. Por eso, estamos preocupados, por los hogares donde se maltratan a los niños y las niñas. La policía y las organizaciones tienen que protegernos y trabajar con los padres o madres que pegan o insultan a sus hijos e hijas, para enseñarles cómo criar con amor. También tienen que conseguir hogares para la niñez que no tienen padres, con el fin de que puedan vivir en familia y no en las instituciones.

Nos gusta tener salud para crecer fuertes y jugar mucho. Queremos que todas las niñas y niños se encuentren sanos y, si están enfermos, puedan ir al médico y tener medicinas. Y que no se olviden de ponerles todas las vacunas, en el campo y en la ciudad.

Nos gusta mucho encontrarnos nuevamente con nuestros amigos y amigas en las escuelas. Estudiar es muy importante porque nos permitirá cumplir nuestros sueños, pero nos preocupan los niños y las niñas que no regresaron a la escuela. Creemos que es necesario buscarlos en sus casas y comunidades para apoyarlos con transporte para que regresen a estudiar. Podrían abrir las escuelas que estén cerca a sus casas y darles tablets e internet para que estudien virtualmente. Lo importante es que nadie se quede sin estudiar.

La violencia y malos tratos es otro tema que nos preocupa mucho. Mi primo me contó que su papá todavía lo golpea con la correa, a él le duele mucho. Creemos que es mejor conversar antes que recurrir a los gritos o a golpes. Nos preocupa el bullying en la escuela, se tiene que proponer espacios para conversar con las niñas y los niños para que no se agredan. También se tiene que denunciar y encarcelar a las personas que violentan sexualmente a las niñas y niños y, ante cualquier violencia, nos deben escuchar y creer siempre.

Se tienen que crear más espacios de recreación y deporte, programas para aprender algo nuevo cada día, así como mejorar las escuelas para aprender más y que todas tengan el mismo nivel de calidad.

Las autoridades tienen que ocuparse porque los niños y niñas que viven como adultos puedan ser niños y niñas nuevamente, para eso, tienen que escucharnos y dar valor a nuestras voces. Tienen que acercarse a nosotros y establecer relaciones de confianza. 

Debemos ser escuchados y nuestras opiniones tienen que ser valoradas, que escuchen el futuro que queremos y realicen ahora todos los esfuerzos para que eso se cumpla.”

Este texto fue construido con las voces de niñas y niños que participan en los programas que ChildFund Ecuador desarrolla en alianza con sus socios locales Fonap, Fenpidec, Fedacc, Foci, quienes se reunieron virtualmente a conversar sobre cómo mejorar la protección y garantía de los derechos de la niñez.

Las niñas y niños confían en que las personas adultas garanticemos sus derechos. Solicitan que escuchemos sus voces y estar involucrados en la toma de decisiones sobre los temas que les afectan. Tenemos la gran responsabilidad de prevenir y protegerlos de todas las formas de violencia y, cuando estos hechos se produzcan, garantizar que puedan ser atendidos y reparados; que los actos violentos no queden en la impunidad. 

ChildFund International USA es una organización internacional de desarrollo sin fines de lucro, con enfoque en la protección de los derechos de la niñez que vive en situación de carencia, exclusión y vulnerabilidad y en el entorno social donde estos se desarrollan. Por medio de sus proyectos y programas, en articulación con sus socios locales Fonap, Fenpidec, Fedacc, Foci y Cactu, se crean oportunidades para que niñas y niños crezcan con educación, salud, nutrición y desarrollen sus habilidades en ambientes seguros y protectores, con familias y comunidades comprometidas con su bienestar. Estamos presentes en el Ecuador desde 1984.

Facilitación: ChildFund Ecuador.

Omar Earlyn Cargua, 10 años

Participa en los programas de la Federación de Organizaciones por la Niñez y Adolescencia de Pichincha (Fonap)

Jhon Sebastián Ortiz, 10 años

Participa en la Federación de Asociaciones Comunitarias del Carchi (Fedacc)

Camila Torres, 11 años

Es parte de los programas de la Federación de Organizaciones Comunitarias de Imbabura (Foci)

Sofía Cango Mera, 12 años

Es parte de Federación Ecuatoriana del Noroccidente de Pichincha para el Desarrollo Comunitario (Fenpidec)

Karla Mayerli Córdova, 11 años

Participa en los programas de la Federación de Organizaciones por la Niñez y Adolescencia de Pichincha (Fonap)

Martina Montalvo, 8 años

Es parte de los programas de la Federación de Organizaciones Comunitarias de Imbabura (Foci)

Mathias Jair Pambaquishpe, 8 años

Participa en los programas de la Federación de Organizaciones Comunitarias de Imbabura (Foci)

Rosalía Abad Egas, 12 años

Participa en los programas de la Federación Ecuatoriana del Noroccidente de Pichincha para el Desarrollo Comunitario (Fenpidec)